Babel
No es sobre el idioma. No es sobre la leyenda de la torre que cae cuando la gente deja de entenderse. No es ni siquiera sobre la comunicación. Mucho menos sobre los efectos de la globalización.
Es sobre el tipo en el metro que se molesta porque lo pisaste sin querer cuando el vagón va al tope y te exige que te disculpes. El grupo de negros que creen que porque lo son pueden hablar en el cine, echar desmadre y hacértela de pedo. El ama de casa mexicana que vive en Los Angeles a la que no le cambió la vida el nine-eleven porque ni sabe lo que es un terrorista, porque no conoce Nueva York y porque le preocupa más su estatus legal porque no puede salir y su madrina, la que la crió está muy enferma en Puebla. El tipo que culpa a las drogas, a sus papás, a sus maestros, a sus jefes, al gobierno y a quien se deje de su presente. El güey que toma todo personal, que no sabe diferenciar entre el trabajo y la vida, que pelea por todo, que habla de todo el mundo, que piensa que todos le quieren hacer mal, que se siente abusado, ultrajado y explotado y con todo, no es capaz de dejar su trabajo. La que no quiere tener una relación porque tiene miedo o gueba o es demasiado egoísta y mejor termina creyendo que es súper cool. El tipo que se quiere tirar a todas porque lo hace más hombre, más seguro y más atractivo. La niña que gusta de este hombre porque se ha tirado a todas y se ve más hombre, más seguro y más atractivo. El güey que prefiere mantener un low profile, hacerse el débil, el callado, la víctima porque no le gustan los problemas ni las confrontaciones y es el más buena onda del mundo y todos lo quieren. El tipo, normalmente su jefe, que se aprovecha de éste, no más porque es más fuerte que él. El que vive en otro país y le ha ido bien y se siente que vale más que sus paisanos no tan afortunados que son meseros o cocineros. El mismo tipo que cuando regresa a su país se siente aún mejor y más grande que los que se quedaron allá porque cree que sabe algo que ellos no saben o que ha hecho más cosas que ellos. Los que creen que ganaron cuando ganó Calderón, sin saber exactamente qué es lo que ganaron o a quién le ganaron. La niña que usa su sexualidad para hacerse valer y ser aceptada. El güey que la acepta por eso. El otro que también huye de las relaciones y no es capaz de hacerse responsable de una porque "tiene sus propios sueños". Los que creen que las drogas de ahora son mejores que las de antes. Los que creen que las antes eran mejores. El que cree que las drogas son malas y matan. El que cree que son buenas y ayudan a soportar la vida. El que cree que con votar y participar en el Teletón lo hace un buen ciudadano y que ha hecho su parte para que las cosas cambien. Los que siguen creyendo que vestirse de punk o dark o usar un piercing o un peinado dicen mucho y tienen un efecto en la gente. Los que siguen sintiendo ese efecto y creyendo que las formas son más importantes que los fondos. El que por una creencia es capaz de matar o de morir. El que cree que la virgen le cambiará la vida. El que no. La niña que vomita para estar delgada. El que se la vive en el gym para estar durísimo. El que prefiere seguir huyendo de sí mismo. El que se pasa intentando nuevas cosas cada vez sin importarle mucho si las termina o no. El que ni siquiera las intenta. La niña que no puede caminar en un parque o en la calle porque la ciudad no está construida para sillas de ruedas. El que se queja de los dobles pisos en el periférico y dice que deberían haber ampliado y mejorado el transporte público y que nunca ha pisado el metro, es más, le da asco. El que no se sube al metro de la ciudad de México porque huele feo pero sí se sube al de Nueva York porque aunque huela peor, es más cool. La que tiene que dejar su escuela, su casa, su ciudad o su país para poder ser. El que deja su tierra y se juega la vida cruzando una frontera para buscar una mejor forma de vida. El que cree que aquél deja su tierra por buscar el sueño americano. El que cree en el sueño americano. El que cree que los gringos tiene la culpa de todo. El que cree que no son culpables de nada. El que necesita viajar para hacerse valer. El que nunca ha caminado diez calles a la redonda siquiera. El que se la pasa soñando. El que no sueña.
El que aún estando en medio de Times Square rodeado de miles de personas se siente solo. El que cree que Nueva York es la mejor ciudad del mundo. El que busca explicaciones y justificaciones para Nueva York sea la mejor ciudad del mundo.
El que quiere hacer su sueño realidad a como dé lugar.
Los que no se bañan. Los que se bañan diario.
Está de más decir la recomendación cinematográfica de este post. González Iñárritu está muy cabrón. Es más grande que cualquier premio, no él sino lo que dice. El es cualquier guey pero se expresa como pocos. Babel es una película con alma.
Se bañan.

2 Comments:
Al parecer esta peli no deja a nadie afuera, por otro lado, tu, me sorprendes cada dia mas, extraigo de tus textos algunos sacos de mi talla y uno que otro zapato y los miro con gracia.
Chale... Ni me esperaste.. Segunda vuelta?
Ya me hace falta viajar sin mota, y con cafeina como tu ya sabes.
chido. dont stop.
Una vez más, qué grato leer lo que escribes Martín.
No extraño New York, pero los extraño a ustedes un montón.
Ivón (Herrera).
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