Thursday, October 18, 2007

Peligrosa, la figura del cocinero rockstar, alerta Benito Molina

La moda de la cocina es una ola que nos rebasó y está revolcándonos, disparó el reconocido chef mexicano Benito Molina, uno de los integrantes de la generación del cambio gastronómico nacional, especialista en pescados y mariscos de la península de Baja California.

Directo, con humor norteño (sin mucha diplomacia), expresó su preocupación por la manera en que se cocina en los programas que transmite la televisión mexicana, la moda de ser chef y los peligros que engendra la figura cocinero rockstar.

El cocinero, residente en Ensenada, visita la ciudad de México para ofrecer en el restaurante El Lago, en Chapultepec, una muestra de los exquisitos sabores de los frutos del mar frío, marinados con los vinos del famoso Valle de Guadalupe.

Creador del restaurante Manzanilla, que junto con la talentosa chef Solange Muris, es ya una referencia en la gastronomía nacional, afirmó: “Aquí la mayoría de los programas de televisión están fatales, a excepción de La Ruta del Sabor, de Canal Once. Y el ejemplo más claro es el chef Oropeza de Televisa, que cocina con aceite Capullo, así como con margarina y mermelada de las marcas patrocinadoras. Hoy si eres chef vas a salir en periódicos, revistas y televisión, pero… ¿anunciando Knorr Suiza que tiene cantidades inimaginables de glutamato monosódico?”, cuestionó.

Y agregó: “es muy bueno que se haga esta promoción de la cocina, pero en el caso de México es más malo que bueno, porque está amarrado a patrocinadores, cuando en la cocina lo más importante son los ingredientes; eres tan bueno como los productos que usas”.

Después, enroscándose su bigote afrancesado, señaló que otro temor es el exponencial crecimiento de la matrícula de estudiantes de gastronomía: “hay miles de escuelas, todos quieren ser chefs y estar en la tele. Muchos de esos chavitos ni van a trabajar en restaurantes, porque no van a aguantar cuando tengan que estar 14 horas ahí entre calor, gritos y mentadas de madre. A otros, recién salidos de la escuela, sus papás les pondrán un restaurante, lugares que serán un desastre”.

La moda, arma de doble filo, dice

Riéndose de su capacidad para ganar detractores (integra el disímil grupo que revolucionó la alta cocina mexicana junto a Mónica Patiño, Martha Ortiz y Enrique Olvera, entre otros colegas), aclaró: “creo que hay una crisis-confusión, porque durante muchos años no se evolucionó nada y ahora esta moda es un arma de doble filo. Estamos bien, en el camino correcto, ya tenemos restaurantes que están a la altura de cualquiera en el mundo, pero también falta muchísimo por hacer”.

Una tarea pendiente sería que alguien abriera un lugar de alta cocina mexicana en Europa o en Estados Unidos, apuntó, y otra, la más difícil, estandarizar una técnica profesional de identidad nacional.

“No hay que dejarse encandilar por la luz de las espumas de Ferrán Adriá o Heston Blumenthal, porque una cosa es aplicar esas técnicas, esas maravillas, que ellos propusieron hace 10 años, y otra es agarrar el libro y copiarlo. Ahora los niños hacen espumas de lo que te imagines y la ponen junto a la nube de quien sabe qué y al final es un desastre.”

Retuerce otra vez el bigote y agrega: “también me preocupa el malinchismo, porque aquí durante muchos años se consideró que los mejores restaurantes eran franceses sólo por la idea de que si es francés es bueno”.

Entonces, el camino es reforzar la educación, copiar en la propia capacidad creativa y apoyarse en ingredientes y recetas tradicionales.

–Una vez un chef francés me dijo que la cocina mexicana debía acomodarse a un paladar más estándar quitándole un poco de picante, por ejemplo, ¿usted que opina?

–Que es un error, nosotros no tenemos por qué dejarlo de comer. Y si no se lo hubieran llevado no habría pimientos en España.

Férreo defensor del atún y del chile chipotle, fanático de los pescados y mariscos nacionales y frescos (nunca congelados), Molina insistió en la calidad de la materia prima.

Por ello conoce a todos sus proveedores, recomienda utilizar siempre lo que está cerca.

En su opinión los transgénicos “son un gravísimo problema y lo más grave nos toca aquí, con el maíz”.

Riqueza del mar

Benito Molina se estableció hace 10 años en Baja California, “el paraíso absoluto del cocinero”, porque hay vino, aceite de olivo y un universo de pescados y mariscos que arriban con heladas corrientes del polo Norte.

Allí, junto a su esposa Solange Muris Evans, es propietario de dos afamados restaurantes, Manzanilla (Ensenada) y Silvestre (Valle de Guadalupe).

Desde el pasado martes y hasta el 3 de noviembre trae al restaurante El Lago el Festival Mar y Vino, una muestra gastronómica y etílica con algunos de los mejores productos de la península.

“Es una oportunidad de conocer ingredientes que son nuestros y casi no usamos”, aseguró antes de recomendar delicias, como la efímera hueva de erizo, la intensa almeja generosa y sardinas a la parrilla con arúgula y vinagreta de morcilla.

También ofrece sus ya afamados ostiones ahumados con mantequilla de estragón; tiradito de pescado con jengibre verde; abulón de Eréndira con tomate ahumado y epazote; crema de mejillón con hojaldre, y una veintena de platillos con maridaje de diversos vinos de Baja California.


Tomado prestado de La Jornada

Los pitufos del demonio (aclaracion)

Es que en este descubrimento tuve una visión donde comprobé que los pitufos sí los hizo el demonio. También puedo descifrar mensajes satánicos que vienen escondidos en algunos discos. Luego les digo cuáles.

los pitufos del demonio

Hoy me descubrí el anticristo. No sé si el único. Mi egocentrismo me hace pensar que así es pero no creo que baste yo sólo para enfrentarse a toda la raza de creyentes dispuestos a defender su lugar (que según ellos ya se ganaron) en lo que sobra de paraíso, que aquí entre nos ya está muy lleno y desgastado, tanto que hay quienes ya no quieren estar ahí y se regresan. He conocido a varios que les ha dado gueba, que les parece aburrido y que dicen que ya ni está tan pulcro. Hablan de problemas entre los que están en el poder, de descontentos en la sociedad civil, de falta de servicios. En general, de un sentimiento de hartazgo, de desilusión de la gente después de haber votado y creído tanto en lo que les ofrecían. Claro, los primeros que se dieron cuenta y decidieron salirse y regresar a este mundano pero divertido territorio fueron los más cercanos, aquí les dicen ángeles.
Así que hoy me decubrí uno de los anticristos. En principio sentí una fuerte responsabilidad, me sentí agobiado, con un peso muy grande en mi espalda pero conforme fueron pasando las millas (ja, para las tres pinches millas que corro) fui entendiendo la visión y aunque la misión es grande, no es nada difícil. Acabar con el mundo y hacernos del mayor número de almas posible...

EXACTO, está regalado.

Bueno el objetivo final está fácil, lo canijo es el principio. No porque uno haya nacido con el 666 en no sé dónde, porque todavía no me lo encuentro, quiere decir que puedes volar y tienes visión de rayos X y fuerza de 100 hombres. Noooo. Lo único que esa marca te da es la resposabilidad de que el mundo llegue a su destino lo más pronto posible y que puedas negociar almas con quien se deje. Pero comenzar es todo un proceso de aprendizaje y crecimiento espiritual, mental y físico. Hay que preparase para convencer, para afrontar, para hacerle ver a la gente que está chido vender su alma, que está chido dejarse llevar por el lado oscuro y que todo lo que habían escuchado y creído sobre la otra vida, el cielo y el infierno no es tan cierto.

Hoy apenas me descubrí. Hoy entendí muchas cosas de mí. Hoy soy nuevo, no otro pero sí renacido. Comenzaré por volver a ser yo, por volver a comenzar y hacer las cosas con esta nueva energía y este nuevo pensamiento. Porque hoy tengo una nueva resposabilidad y todos mis actos servirán de ejemplo. Hoy seré más que sólo palabras. Hoy el fin del mundo está más cerca porque pondré todo de mi parte para que así sea.

Como todos sabemos hay que empezar por negar todo lo aprendido y vivir contrariamente a todo eso que nos aseguraría un lugar en el cielo. No me refiero a no ir a misa ni esas cosas tan formales y sin fondo. Al final, disfruto mucho las iglesias, las ceremonias y la sinceridad de algunas personas dentro de los templos y al momento de la oración.

Para empezar, he decidido hacer el amor diario. Porque no está permitido, porque nos da miedo hacerlo, porque no estamos acostumbrados y porque personalmente es lo que más me ha costado trabajo y se ha convertido en una gran pared, como la de Pink, que ha afectado todo lo demás, mmi vida entera, como la de todo el mundo.

Empezaré a hacer el amor diario, sin restricciones, sin límites, sin prejuicios y mejor aún, sin culpas. Y pronto, cuando pueda hablar con ejemplo, los invitaré a hacer el amor todos los días.

Se estrenó hace tiempo pero para aprender a hacer el amor, véanse la muy renovada y mejorada versión de Halloween de la mano del mismísimo Rob Zombie. Muy ad-hoc a la tan devaluada y comercializada temporada que vivimos.

Hoy acompaño al satellite de Jordi y Lou con esa tonadita pegajosita y muy bailadora, hecha en el Stock de Michael Stipe y su banda: It's the end of the world as we know it (and I feel fine).

Se bañan