los pitufos del demonio
Hoy me descubrí el anticristo. No sé si el único. Mi egocentrismo me hace pensar que así es pero no creo que baste yo sólo para enfrentarse a toda la raza de creyentes dispuestos a defender su lugar (que según ellos ya se ganaron) en lo que sobra de paraíso, que aquí entre nos ya está muy lleno y desgastado, tanto que hay quienes ya no quieren estar ahí y se regresan. He conocido a varios que les ha dado gueba, que les parece aburrido y que dicen que ya ni está tan pulcro. Hablan de problemas entre los que están en el poder, de descontentos en la sociedad civil, de falta de servicios. En general, de un sentimiento de hartazgo, de desilusión de la gente después de haber votado y creído tanto en lo que les ofrecían. Claro, los primeros que se dieron cuenta y decidieron salirse y regresar a este mundano pero divertido territorio fueron los más cercanos, aquí les dicen ángeles.
Así que hoy me decubrí uno de los anticristos. En principio sentí una fuerte responsabilidad, me sentí agobiado, con un peso muy grande en mi espalda pero conforme fueron pasando las millas (ja, para las tres pinches millas que corro) fui entendiendo la visión y aunque la misión es grande, no es nada difícil. Acabar con el mundo y hacernos del mayor número de almas posible...
EXACTO, está regalado.
Bueno el objetivo final está fácil, lo canijo es el principio. No porque uno haya nacido con el 666 en no sé dónde, porque todavía no me lo encuentro, quiere decir que puedes volar y tienes visión de rayos X y fuerza de 100 hombres. Noooo. Lo único que esa marca te da es la resposabilidad de que el mundo llegue a su destino lo más pronto posible y que puedas negociar almas con quien se deje. Pero comenzar es todo un proceso de aprendizaje y crecimiento espiritual, mental y físico. Hay que preparase para convencer, para afrontar, para hacerle ver a la gente que está chido vender su alma, que está chido dejarse llevar por el lado oscuro y que todo lo que habían escuchado y creído sobre la otra vida, el cielo y el infierno no es tan cierto.
Hoy apenas me descubrí. Hoy entendí muchas cosas de mí. Hoy soy nuevo, no otro pero sí renacido. Comenzaré por volver a ser yo, por volver a comenzar y hacer las cosas con esta nueva energía y este nuevo pensamiento. Porque hoy tengo una nueva resposabilidad y todos mis actos servirán de ejemplo. Hoy seré más que sólo palabras. Hoy el fin del mundo está más cerca porque pondré todo de mi parte para que así sea.
Como todos sabemos hay que empezar por negar todo lo aprendido y vivir contrariamente a todo eso que nos aseguraría un lugar en el cielo. No me refiero a no ir a misa ni esas cosas tan formales y sin fondo. Al final, disfruto mucho las iglesias, las ceremonias y la sinceridad de algunas personas dentro de los templos y al momento de la oración.
Para empezar, he decidido hacer el amor diario. Porque no está permitido, porque nos da miedo hacerlo, porque no estamos acostumbrados y porque personalmente es lo que más me ha costado trabajo y se ha convertido en una gran pared, como la de Pink, que ha afectado todo lo demás, mmi vida entera, como la de todo el mundo.
Empezaré a hacer el amor diario, sin restricciones, sin límites, sin prejuicios y mejor aún, sin culpas. Y pronto, cuando pueda hablar con ejemplo, los invitaré a hacer el amor todos los días.
Se estrenó hace tiempo pero para aprender a hacer el amor, véanse la muy renovada y mejorada versión de Halloween de la mano del mismísimo Rob Zombie. Muy ad-hoc a la tan devaluada y comercializada temporada que vivimos.
Hoy acompaño al satellite de Jordi y Lou con esa tonadita pegajosita y muy bailadora, hecha en el Stock de Michael Stipe y su banda: It's the end of the world as we know it (and I feel fine).
Se bañan

1 Comments:
Las cosas hay que sentirlas. No se trata de hacerlo porque lo aprendiste. Así que me gusta eso de volver a vivir de una forma renovada.
Tampoco soy un fanático de la vida, ni tampoco soy de frases hechas.
Pero siento que esto se pone mejor, y acortarlo, sería perderse el postre.
Aquí está tu opositor, sin tratar de convencerte de que pienses distinto.
Es lo que siento por el momento.
Pepe.
Post a Comment
<< Home