Monday, March 31, 2008

Satellite que comienza algo

No sé exactemente qué pero se juntan varios elementos como para pensar que es el principio de una historia. Un buen viaje, muy productivo, relajante, sanador, divertido, didáctico, luminoso. Los Angeles siempre me hace bien. A todos, creo. Uno ve el cielo todo el tiempo y eso siempre es bueno. El recibimiento de la primavera, pleno equinoccio. La última luz del invierno y una luna más llenísima. una montaña igualmente llena de gente y en el auto, la paz y el amor de mi ma y su eterna chule.
Se dio de todo. Rolas de karaoke, comilonas, tequila, playa, cuerpos, caricias, besos, sorpresas y la carencia de computadora que siempre pone de buenas.

Me tocó el principio del fin de Hugo. Mi última esperanza, una vela encendida que se apagó en dos soplidos, uno en el estadio y otro llegando a Nueva York. Hoy, el futbol no es nada. Yo lo maté. Sólo queda el recuerdo del potro, de mi jefe, mi primaria y de unos paupérrimos morenos ganándole a todo el mundo.

Primero una guía para reconocer a mis santos que también me lleva a reconocer a mis héroes, a mis ancestros, a mis contemporáneos. reconozco a todos los que quieren ser artistas o estrellas sin estar dispuestos a cantar en un bar o en la calle. Los que quieren ser chaefs sin poder matar ni comer un puerco. Los que viajan a un lugar para contar que estuvieron ahí. Los que viven en otro lugar porque el lugar es el lo hace y no al revés. Los que quieren ir a todos los conciertos. los que necesitan beber para divertirse. los que no ven la luna. los que quieren salir en la tele. los que pagan por sexo y pero aun los que pagan por amor.

Es la primavera de un año de la rata que comenzó de noche y con uan luna que hacía las veces de sol. Una playa tan sucia como emocionante. Un mar tranquilo y unas manos que me decían que todo iba a estar bien. un perdón con una mirada. Un canto indígena y un olor a quemado que quemaba las heridas y quiza las hacía mas grandes pro solo para desaparecerlas compeltamente tiempo después.

Un sexo que nunca sería y que quizá nunca regrese pero un deseo que, como despertó atarde quizá ya nunca duerma.

Y una vez más reconozco a mis santos y a mis héroes. Mis demonios, como son yo mismo, los he desenmascarado hace mucho y les voy haciendo frente uno por uno.

Pero mis héroes. ahí siguen. en el ruedo. No sólo defeindóse del mortal astado sino tambieen haciendo un poema de cada pase, unas veces con el capote, otras poniendo los arpones y las más haciendo grandes faenas con la muleta hasta a toros quedados, arrastrándolos con cadencia por derecha e izquierda por todo el redondel. Y cuando se dejaban, indultar a los más respondnes, a los que lo mereceían. Y al final, yo, su fan, sacándolos en hombros y llevándolos por toda la avenida primero a dar gracias a la virgen, como es su comstumbre, no la mía y luego hasta el hotel para después hacerles tamaño fiestón.

Mi primavera, mi luna, mi playa, mi año, mi ma, mis héroes y mispernas que quieren correr para alcanzarlos a todos.

aquí va el satelite del cafe tacuba, y como dicen: no envidia a nadie, nunca ambiciona nada no debe obendiencia a ninguno.